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Ilka Oliva Corado
Ilka Oliva Corado

Escritora y poetisa. Ilka Oliva Corado nació en Comapa, Jutiapa, Guatemala, el 8 de agosto de 1979. Se graduó de maestra de Educación Física para luego dedicarse al arbitraje profesional de fútbol. Hizo estudios de psicología en la Universidad de San Carlos de Guatemala, carrera interrumpida por su decisión de emigrar a Estados Unidos en 2003, travesía que realizó como indocumentada cruzando el desierto de Sonora en el estado de Arizona. Es autora de cuatro libros.

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Notas recientes

Los medios corporativos tienen el dinero y el poder para manipular cualquier tipo de información,  porque corresponden a intereses oligárquicos: que son los de las bandas de criminales que hacen del sistema la cadena que esclaviza a los pueblos y enriquece a los lacayos. 

Para entender el corazón del arrabal hay que vivir sus carencias, sus llantos, sus frustraciones y sus ilusiones.
Porque es necesario que el Nunca Más se enraíce en la identidad del pueblo latinoamericano, porque es urgente que la impunidad dé paso a la justicia, porque es imprescindible rescatar la Memoria Histórica de la omisión de los gobiernos derechistas, porque apremia que se vuelva desidia en un pueblo amnésico.
Defender la autenticidad es defender la locura o la intransigencia, cualquiera de las dos son censuradas por la manada que osa vivir en un burbuja de apariencias: por miedo, debilidad, descaro, comodidad, oportunismo y por incoherencia.
La mujer negra, indígena y transexual seguirá siendo excluida por el feminismo burgués y blanco.
No sorprende que la mayoría de agentes de la Patrulla Fronteriza sean hijos de latinoamericanos que llegaron como indocumentados y que en otros tiempos cruzaron esas mismas fronteras que hoy cuidan ellos con odio racial.
 
Nos creemos superiores a la naturaleza que nos creó y la atacamos constantemente buscando terminar con ella y eliminar de la faz de la tierra todo vestigio de su existencia.
América Latina vive una embestida neoliberal, como continuidad de un plan que se echó a andar con las dictaduras y que viene como sello, como amarre o marchamo de una era que busca arrancar de raíz toda resistencia de los pueblos. 
Piensan que las cordilleras milenarias de la América reverdecida, son rascacielos de cemento y presunción. Como las casas donde ellos viven, construidas con el sudor y la dignidad del obrero. Compradas con la deslealtad y la traición del que se vendió.
A Chávez no se le puede idealizar porque no fue utopía, a Chávez hay que aprenderle y honrarlo.