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Itzamná Ollantay
Itzamná Ollantay

Nómada quechua. Hijo de la Pachamama. Activista y defensor reflexivo de los derechos humanos y de la Madre Tierra. Abogado, teólogo y antropólogo de formación en la ciencia occidental.

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Como parte de la estrategia de agresión, los enemigos del pueblo venezolano, “trasladan” a los clasemedieros  insatisfechos de este país a suelos de Colombia, Perú, Guatemala u otros, con la finalidad que desde afuera se fije en el imaginario internacional una falsa imagen de “crisis humanitaria” en Venezuela.
Para el área rural de América Latina, el siglo XX fue de historias inconclusas de luchas por la tierra.
Una vez instalado en el imaginario colectivo la imagen del defensor como criminal “amenaza para la paz social”, proceden a la judicialización. Igual, incluso con delitos inexistentes en el ordenamiento jurídico.
El Estado Plurinacional, entre sus objetivos inmediatos tiene la tarea de reconocer e implementar las autonomías territoriales para superar el centralismo estatal. Promover democracias participativas, asamblearias y comunitarias. Impulsar una economía plural con diferentes actores (pueblos, cooperativas, asociaciones, empresas privadas y públicas), bajo la conducción estatal.
El domingo 26 de noviembre pasado, quedará en la historia hondureña como el “trágico” día donde los subalternos/despojados sacudieron electoral y moralmente al Dictador y al Imperio norteamericano, en las urnas, y con las reglas de juego electoral establecidos por éstos.
El debilitado aparente Estado de Honduras, en sus casis doscientos años, estuvo controlado y gobernado por la élite de terratenientes y comerciantes auto rotulados como “conservadores” y “liberales”.
El próximo domingo, 26 de noviembre, seis millones de hondureños votarán por un Presidente de la República, tres vicepresidentes, 128  diputados/as al Congreso, 20 diputados/as al Parlamento Centroamericano, y 298 alcaldes/as.
Cuando un Estado abandona su rol de promotor y garantista de derechos para sus habitantes, éstos, amparados en convenios internacionales, se organizan y ejercen su derecho a defender derechos.
Este movimiento indocampesino que se mueve como multitudes de hormigas auto organizadas y auto financiadas, de manera simultánea y persistente, en este momento, se ha convertido en un incómodo actor para la obtusa oligarquía, y en un tábano incisivo para la Guatemala acostumbrada a dormitar
Los diputados de izquierda, ni sus partidos, jamás cuestionaron la imposición del sistema neoliberal en el país. Mucho menos, hicieron el intento de organizar y movilizar al pueblo en contra del Estado neoliberal.